CONSEJOS DE MANEJO
 CONSEJOS DE MANEJO
Los vehículos Toyota tienen dos tipos de seguridad: pasiva y activa. A nivel mundial, TOYOTA dedica muchos esfuerzos para crear vehículos más seguros y conductores más preparados.
La seguridad activa de nuestros vehículos se enfoca en evitar accidentes, diseñando vehículos de fácil conducción, amplia visibilidad, frenos equilibrados y control de estabilidad del vehículo.
Por otra parte, conocemos que un vehículo en movimiento genera mucha energía. Cuando se produce un accidente esta energía debe ir a algún sitio y lo mejor es que sea lejos de usted. Por eso la seguridad pasiva de nuestros vehículos absorbe la energía producida en zonas de deformación apropiadas y protege el habitáculo donde se encuentran los ocupantes. TOYOTA ha denominado a este concepto como GOA (Global Outstanding Assesment), es decir, que la resistencia de sus cabinas cumple o supera los estándares de los mercados mundiales.
Sin embargo, cada conductor maneja con mayor o menor seguridad dependiendo de sus hábitos de manejo. Los hábitos son los reflejos que tiene cada conductor durante las maniobras. Algunas recomendaciones pueden servir para hacer el manejo aún más seguro.
 Manejo 4x4
Cruzando Ríos
1. Ángulo de aproximación y ruta de manejo: Escoge una ruta que vaya aguas abajo. Ir contra corriente podría parar el vehículo. Asimismo, evita vadear por lugares que sean más profundos que la mitad de la altura de las ruedas. En lugares poco profundos, donde la corriente es lenta, ten cuidado con las acumulaciones de lodo o arena. El agua es más profunda de lo que aparenta, así que agrega un 20 a 30 por ciento a la profundidad que calcules desde la superficie.
2. Escogiendo la marcha y la velocidad: “L4” es una buena opción. La aceleración constante previene que el agua ingrese por el tubo de escape al motor. Si el agua entra por la admisión del aire, o al sistema eléctrico, podría causar cascabeleo causado por agua un cortocircuito.
3. Uso del volante: El fondo del río puede no ser visible debido al lodo a la luz solar reflejándose en la superficie del río. Estas situaciones podrían causar que el vehículo quede atrapado en un hueco en el fondo del río. Para evitar problemas con este tipo de incidente, tus pulgares deberían estar sobre el volante y no en el lado interno del mismo.
4. Seleccionando la salida del río: La salida debería ser un lugar con una superficie sólida y de pendiente reducida. (Muchos vehículos acaban atascados a la salida del río).
Manejo en lodo
1. Ruta de manejo: Maneja solo en lodo poco profundo (la profundidad no debería sobrepasar la mitad del diferencial). Mantente en un terreno que sea lo más firme posible.
2. Escogiendo la marcha: Escoge una marcha menor a la que te permitirá salvar el obstáculo de lodo. Si el vehículo tiene un sistema de bloqueo de diferencial, actívelo.
3. Uso del embrague: Mantén una velocidad que te evite perder tracción y no cambies de marchas. Cambiar de marcha puede resultar en una pérdida abrupta de la velocidad y hacer que tu vehículo se atasque.
4. Uso del volante: El girar el volante en una superficie con lodo causa una mayor resistencia. Mantén una dirección constante.
5. Presión de las llantas: El lodo puede pegarse al labrado de las llantas lo cual reduce la tracción, haciendo que el vehículo se atasque con mayor facilidad. Para evitar esto, reduzca la presión de las llantas de 17 a 21 lbs/m2. Esto incrementará la tracción. Sin embargo, si el lodo está muy mojado, incrementar la presión de las llantas puede aumentar la tracción al reducir la probabilidad de que el lodo se adhiera a las llantas.
 Manejo en lluvia
Uno de los principales problemas de manejar en lluvia es la reducción en la visibilidad, ya sea por el agua que cae o por la bruma que crean los otros vehículos al pulverizar el agua del camino. Esta cortina de minúsculas partículas está a su vez cargada de sucio y aceites que impregnan el parabrisas. Limpiarlo con frecuencia ayuda a mantener la visibilidad.
El otro problema es la adherencia de las llantas a la superficie del camino. Cuando no ha llovido por algún tiempo, se acumula polvo y aceite sobre el asfalto. Por eso, cuando recién comienza a llover, el camino se pone más resbaloso que cuando ha estado lloviendo copiosamente por algunas horas. La fina capa de polvo y aceite, junto con el agua, se convierte en una pasta resbalosa que actúa como un jabón.
Cuando ha llovido bastante, el agua tiende a acumularse en las hendiduras y depresiones del camino. A grandes velocidades o con llantas lisas, el momento que un vehículo entra en un charco de agua, puede comenzar a planear. Cuando esto ocurre, se debe mantener la calma. En vehículos sin frenos ABS, evite frenar. Gire el volante, con cuidado, en la dirección que quiera que vaya la parte frontal de su vehículo. Con frenos ABS (antibloqueo), frene con firmeza y enfile su vehículo en la dirección que desea ir. Para evitar planear, mantenga sus llantas en buena condición, infladas de acuerdo a las especificaciones. Lo más importante es reducir la velocidad en estas condiciones del camino y evitar los charcos.
hacer el manejo aún más seguro.
 Manejo nocturno
Los accidentes fatales son tres veces mayores de noche que de día. Ya que casi el noventa por ciento de las reacciones de un conductor dependen de su visibilidad, la oscuridad de la noche rebaja mucho la capacidad de ver los peligros. Un adulto de 50 años de edad necesita casi el doble de luz que uno de 30 años para ver bien. Mientras más oscuro se pone, menos capacidad de visión periférica se tiene, por lo tanto lo que ocurre a los lados y en los espejos es menos llamativo durante la noche que durante el día. La capacidad de percibir colores y distancias se reduce por la noche, disminuyendo así la percepción de profundidad de campo.
Otro factor importante que hace más peligroso manejar de noche que de día es la fatiga. Asimismo, el consumo de alcohol es más frecuente de noche que de día, por lo que se debe planear para no conducir luego de ingerir alcohol sobre los niveles considerados seguros por la ley local. La mejor regla sigue siendo no conducir luego de haber ingerido alcohol, por poco que sea.
Algunas recomendaciones para manejar de noche incluyen:
- Revise que las luces, tanto de manejo como de parqueo y de emergencia, estén en buen estado y con las lunas limpias. Los faros deben estar bien calibrados para que no alumbren ni muy altos ni muy bajos. Al no estarlo se reduce la capacidad de ver el camino y posibles obstáculos.
- Tenga los vidrios y los espejos limpios.
- Evite fumar mientras maneja, especialmente de noche, porque la nicotina y el monóxido de carbono reducen la visión nocturna.
- Reduzca la velocidad al tiempo que disminuye la distancia de los demás vehículos.
- Cuando vienen vehículos en sentido contrario y cuando maneja detrás de otro vehículo, ponga luces bajas para no reducir la capacidad del otro de ver el camino. Si alguien no baja las luces, no se debe responder cegándolo puesto que, como dice el dicho, “Es preferible un ciego manejando, que dos”.
- En caso de que otro vehículo no baje las luces, no fije su vista en las luces del vehículo que viene en contra; fije su vista en el margen derecho del camino para que no pierda su visibilidad y para poder juzgar en qué parte del camino se encuentra usted.
- Si tiene un viaje largo, especialmente durante la noche, pare a menudo para tomar un respiro y comer algo. Si está muy cansado, deje de manejar y descanse, parqueándose en un lugar seguro.
- Si tiene algún problema, parquéese lo más a un lado del camino que pueda y encienda las luces de emergencia. Igualmente utilice los triángulos de emergencia para que otros vehículos se percaten de su presencia. Evite parquearse en una curva o quedarse varado en medio del camino. Cuide también para que los otros pasajeros no se paren en la vía.
- Tenga en cuenta que la hora durante la cual la luz engaña más es al atardecer y al amanecer porque los ojos están ajustándose al cambio de luz y porque la falta de sombras hacen más difícil juzgar distancias.
 Visibilidad
La visibilidad tiene una gran influencia en la seguridad. Además del hábito continuo de utilizar los retrovisores (cada 5 a 7 segundos) para cerciorarse si algún vehículo está en el camino hacia donde uno intenta curvar, la visibilidad como tal debe dictar la velocidad a la que uno está manejando y cómo reaccionar en caso de una emergencia. Las condiciones que pueden reducir la visibilidad son: manejar durante la noche, al atardecer, en lluvia, en condiciones de mucho polvo, con el sol al frente, con neblina, con humo, detrás de vehículos grandes (buses, camiones, tractores, etc.).
En cada situación, se recomienda utilizar el sentido común y no manejar a una velocidad que impida frenar a tiempo para evitar algún obstáculo. Igualmente, se recomiendo no frenar de golpe a menos que sea totalmente necesario, puesto que un frenazo puede implicar que el auto que viene atrás entre en colisión con el de uno. Esto último es especialmente peligroso en situaciones de mucho tráfico. Para evitar que esto le ocurra se debería mantener una distancia del carro que va delante de tres (3) segundos. Esto se calcula tomando como referencia algún objeto o marca en el camino, y contar los segundos (“ciento uno”, “ciento dos”, “ciento tres” … ).
Se debe tener en cuenta que durante situaciones de poca visibilidad, especialmente en condiciones de oscuridad o de neblina, los vehículos deben tener las luces prendidas. Sin embargo, existe la tendencia de seguir las luces del vehículo que se tiene adelante. En caso que haga una mala maniobra, no hay que seguir el ejemplo pues podría ser fatal. En caso de que se deba parar, es recomendable prender las luces de peligro y colocarse lo más cerca posible a la vera del camino, apagar las luces de manejo y dejar las luces de emergencia prendidas. Asimismo, cuando por alguna razón uno logra ver un peligro adelante y tiene que frenar, es recomendable que se prendan las luces de peligro puesto que los vehículos que vienen atrás podrían no ver o percatarse del peligro.
hacer el manejo aún más seguro.
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CONSEJOS DE MANTENIMIENTO
 Carrocería
Si bien la pintura en los vehículos modernos es especialmente resistente, se recomienda evitar, en lo posible, que se expongan demasiado al sol, especialmente en el Ecuador, donde sus rayos caen perpendiculares.
Conseguir un protector para colocarlo por dentro frente al parabrisas ayuda no solo a reducir la temperatura interior, sino también para alargar la vida del material del panel de instrumentos.
Si el vehículo está muy empolvado o sucio, es preferible utilizar agua y jabón en vez de un trapo seco, puesto que el polvo y la tierra pueden hacer las veces de lija.
 Llantas
La presión de aire en las llantas es sumamente importante, tanto para el ahorro de combustible y desgaste de llantas como para la seguridad durante el manejo. Igualmente, si el vehículo tiene tracción delantera o trasera (o es un 4 x 4), el desgaste de las llantas tiende a ser diferente porque el trabajo que hacen varía de acuerdo al modelo.
Si su auto tiende a “halar” de un lado (hacia la izquierda o hacia la derecha), muy bien podría ser un problema de presión desigual de las llantas, o por un problema en la alineación de las mismas.
Las especificaciones para la presión varía de acuerdo a la llanta, tipo de vehículo y uso que se le da. Revisar la presión con regularidad es parte integral del mantenimiento preventivo. Dependiendo del modelo de carro puede variar la presión óptima de las llantas delanteras y traseras. Vea el Manual del Usuario para chequear la presión que sus llantas necesitan.
El Manual del Usuario tiene recomendaciones que hacen referencia tanto a la presión de las llantas como a la frecuencia de alineación, rotación y balanceo, de acuerdo al kilometraje recorrido. Sin embargo, si usted ha tenido algún golpe fuerte contra alguna vereda, piedra o bache, se recomienda que haga revisar la alineación de sus llantas, especialmente si luego del golpe las llantas tienden a chillar en las curvas. Igualmente, si ha tenido una llanta baja, se recomienda que no solo se la parche sino que también se haga el balanceo, de lo contrario el vehículo puede tender a vibrar o hasta mostrar una preponderancia hacia el beriberi.
A pesar de que ciertas llantas tienen una duración “garantizada” de kilometraje (por la empresa que las produce), los caminos en el Ecuador son mucho más abrasivos que los de países desarrollados, por lo tanto el desgaste tiende a ser mayor y muchas veces las garantías anunciadas no aplican. De cualquier manera, se recomienda revisar las llantas con regularidad si muestran señales de desgaste excesivo (falta de perfil, tejido visible, rajaduras o caucho resquebrajado). Lo más aconsejable es llevarlo a talleres autorizados Toyota para que sean revisadas adecuadamente.
 Parabrisas limpios
El envase para el líquido limpia-parabrisas es de fácil acceso. Rellenarlo con agua limpia o fluidos especialmente formulados para limpiar los vidrios de aceites y grasas no demora más que unos pocos minutos. Si no se lo rellena con regularidad, es posible que se acabe cuando más necesita limpiar el parabrisas.
Algunos expertos consideran que es necesario cambiar el caucho de las plumas un par de veces por año para que la visibilidad sea siempre óptima, sin embargo la mayoría de personas las cambia cada dos o tres años, cuando realmente han dejado de hacer su trabajo. La visibilidad es uno de los elementos más importantes para manejar con seguridad. Cuando la visibilidad se reduce a pesar de tener plumas en buen estado, la razón principal por lo general es aceite o grasa en el parabrisas, que ha salpicado del camino o que proveniente del escape, en especial en vehículos a diesel. Limpiar regularmente el parabrisas evita que esta capa se acumule.
 Problemas mecánicos en general
Los problemas mecánicos surgen por falta de mantenimiento regular y correcto.
Si usted escucha algún ruido que no ha escuchado antes en su vehículo, se le recomienda que vaya al taller autorizado de Toyota más cercano lo antes posible para que revisen su vehículo aunque éste no parezca estar funcionando mal. Igualmente, las luces o indicadores en el panel de control le indicarán si existe algún desperfecto mecánico detectado ya por los sistemas de seguridad de su vehículo. Consulte con el Manual del Usuario para chequear si alguna luz o indicador están dentro de lo normal o si requiere una revisión antes de la fecha regular de mantenimiento.
Si escucha un chirrido constante o recurrente cuando frena, es posible que la alarma del desgaste de frenos esté haciendo contacto. Lleve inmediatamente su vehículo a uno de los talleres autorizados Toyota para que lo revisen.
Si el lugar donde normalmente parquea su vehículo muestra algún derrame de líquido, llévelo de inmediato a un taller autorizado para que revisen la causa. Una pérdida de agua o aceite puede ser fatal para su motor o para su seguridad.
 Revisión de líquidos
Tome un poco de tiempo para familiarizarse con la parte mecánica de su vehículo, de manera que usted pueda, con regularidad, revisar niveles de aceite del motor y otros líquidos. Esto permitirá no solo reconocer un problema antes de que sea grave (falta de aceite del motor o del líquido en el radiador pueden llevar a un sobrecalentamiento del motor), sino que le permitirán manejar con mayor tranquilidad, especialmente cuando va a viajar por largas distancias.
 Revisión y mantenimiento en talleres autorizados
La experiencia a través de los años y el mejoramiento de las partes y la tecnología permiten que el tiempo entre revisiones del automóvil sea mayor. Sin embargo, debido a la baja calidad del combustible en el Ecuador y otros factores, es importante que siga las recomendaciones de los talleres autorizados para hacer los cambios de aceite, filtros y otros líquidos (freno, dirección hidráulica, etc.). Los talleres autorizados conocen los procedimientos apropiados; además, al hacerlo usted estará seguro de contar con la Garantía Toyota.
 Velocidades recomendadas para cada marcha
La guía del usuario indica las velocidades recomendadas para cada marcha. Sobrepasar estas velocidades puede forzar la máquina, disminuyendo su tiempo de vida útil. Manejar con revoluciones demasiado bajas puede causar una deficiente lubricación del motor, que igualmente desembocan en desgaste innecesario. En caso de estar en una cuesta pronunciada puede apagarse el motor. Por lo tanto se recomienda mantener un nivel de revoluciones medio.
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