La sexta edición del concurso mundial TOYOTA DREAM CAR ART CONTEST comenzó en Ecuador de una manera muy especial. Ocho estrellitas, de esas que iluminan la vida de los demás, pintaron, hablaron de sueños, fueron felices y dejaron sus mensajes. La menor tiene 5 años y el mayor 14 y todos están hermanados a través de la Fundación Por una Vida.
Toyota del Ecuador quiso que esta, la primera vez, que Ecuador hará parte de este concurso mundial de pintura, comenzara con mucha energía. Y la verdad es que estos niños, a pesar de sus dolencias, son un volcán de energía positiva, de felicidad, de sueños. En compañía de sus padres y de las voluntarias de la Fundación Por Una Vida, visitaron las instalaciones de TDE donde se les tenía una sorpresa: pintarían el carro de sus sueños, pero teniendo como lienzo otro auto.
Y así fue como cada uno tomó su espacio en algunas de las zonas de un Toyota Prius de última generación. El único lugar del auto que no alcanzó a ser pintado fue el techo. De ahí, en puertas, cola, frontal, capó... y hasta dos tapacubos se llenaron de color por cuenta de estos niños.
Estamos comprometidos con este proyecto y con las acciones sociales. El objetivo de Toyota con este concurso es incentivar el interés de los niños más que por los autos por la idea de crear juntos un mejor futuro, explicó Gloria Navas, gerente de Mercadeo de TDE.
Dream Car Art Contest es el mayor evento social de Toyota. Un concurso que este año va por su sexta edición y que ha recogido los trabajos de más de 180 mil niños de 50 países. En el 2011 la cifra de países se elevó a 80, incluido Ecuador.
Tener sueños y buscar la manera de alcanzarlos es una actitud que todos debemos mantener. Y ese fue uno de los mensajes que dejaron estos niños que son felices y persisten inclusive en la adversidad. Tener sueños es importante, porque los sueños se cumplen, dijo Raúl Castellanos, de 9 años.
Toyota eligió a Fundación Por Una Vida porque su gestión es reconocida por su eficiencia y seriedad, pero especialmente porque ayudan a niños de familias de escasos recursos, de muchos rincones del país y que padecen algún problema onco-hematológico.
Pero ni sus dolencias de salud ni sus carencias económicas los limitan. Yo sueño con ser un diseñador de autos. Y lo voy a lograr, dijo Raúl Castellanos, de 9 años. O están los mensajes de Erick David Puma, de 14 años, quien escribió junto a su dibujo, en la parte de atrás del Prius: El amor es algo que todos tenemos, pero hay que saber compartir. O el sueño de Julián, quien cree posible que exista un auto con alas para volar a todas partes con sus amigos. O la imaginación de Denisse que la lleva a soñar con un auto que produzca frutas para regalarle a la gente.
Dream Car Art Contest es como una gran tienda de sueños de los niños del mundo. Y qué mejor soñar con que uno varios niños ecuatorianos estén entre los ganadores, y que vayan a Japón para recibir de manos del Presidente Mundial de Toyota el reconocimiento.
¡Gracias por que nos hicieron felices! Recuerden que regalarle sonrisas a los niños es lo mejor. Estas fueron las palabras de despedida de Erick David Puma, quien habló en nombre de sus compañeritos.
El concurso queda oficialmente abierto. Pueden participar todos los niños y adolescentes de hasta 15 años, de cualquier parte del país. Inscribirse es sencillo: debe ingresar a la página www.toyota.com.ec/dreamcar donde encontrará las bases del concurso y los documentos para descargar. También puede visitar la página de Facebook www.facebook.com/club.ecologico.toyota en la que encontrará ejemplos de los trabajos ganadores y los sitios donde llevar sus dibujos.
El auto que se conducirá en el futuro puede ser el que un niño ecuatoriano dibuje!