Para los pilotos certificados, y para los más de 70 asistentes al primer Pura Tracción One Day, el sábado fue un día inolvidable. Un día que recordarán y contarán siempre pues compartieron con Nunzio Coffaro, el campeón de la categoría T1.2 del Rally Dakar.
Ese día, Toyota Ecuador estrenó un nuevo formato de relacionamiento con los propietarios de los Toyota todoterreno. Se trata del One Day, una travesía de un solo día en el que se viaja a un sitio cercano a la ciudad que organiza el evento. El objetivo es ampliar los conocimientos que los “toyoteros” han adquirido en nuestro Programa de Capacitación Toyota 4x4.
Y para sorpresa de todos y por la magia del destino, en Quito estaba Coffaro y su Team Azimut, sus compañeros de prueba y las tres Toyota Hilux que estuvieron hasta hace dos semanas en el Dakar, incluída la campeona en la T1.2
Y es que la vida de Coffaro no se concibe lejos de un Toyota. Bien sea que vaya en su Land Cruiser FZJ 79 del 2008, al que llaman “La Amazonas” y que también trajo a Quito, o en su Hilux 3.000 D4D turbo, con la que compitió en el Rally Dakar 2012.
Aprovechando su paso por Quito, fueron invitados por Toyota Casabaca Los Chillos para que sus tres Hilux, incluída la campeona en Dakar, fueran revisadas
mientras Coffaro y sus ocho compañeros disfrutaban de la ciudad. Pero la tentación pudo más que el cansancio y una vez conocieron del Pura Tracción One Day decidieron que también querían participar con sus cuatro autos.
Y para todos los asistentes fue un gran premio, pues Nunzio y su compañero compartieron anécdotas de su experiencia en el Dakar, pero especialmente fueron amplios al compartir técnicas, trucos y consejos para realizar una buena faena off-road.
Y es que Quito y Ecuador no son extraños para ellos y sus triunfos. Fue en el Cotopaxi, durante el Andes Adventure Challenge 2011, en noviembre, cuando se coronaron ganadores y realizaron su última prueba preparatoria antes de viajar a Mar del Plata, para el inicio del Dakar 2012. Claro, en el Andes no corrieron con la Hilux sino con su FZJ 79, “La Amazonas”.
Se trata de una sumatoria de kilómetros, pruebas y triunfos de este equipo, el Azimut. De ellos siempre se habla por sus logros y triunfos en el Rally Raid
Nacional de Colombia 2009-2011, en el Mud Rally Raid de Colombia, donde son campeones, en el Ecuador Andes Challenge o los tres años consecutivos que ha
sido subcampeones del Australia Outback Extreme 4×4. Siempre abordo de un TOYOTA.
Pero para ser aceptado en un Dakar no basta tener recursos y auto, hay que demostrar méritos para estar allí. Y con esa hoja de vida Coffaro y su equipo se presentaron. “Quedaron 200 inscripciones rechazadas”, contó Coffaro en una entrevista el año pasado.
Pero aquí no terminaba el proceso, sus Toyota Hilux debían ser sometidas a inspección técnica. Fueron ocho horas, durante las cuales se examinaron las condiciones técnicas de los autos asi como la disposición de los pilotos. En este filtro fueron eliminados 15 equipos, mientras el equipo Azimut recibió sus credenciales para participar, sin recibir ninguna observación.
La carrera ya fue otro nivel. “Fue una experiencia muy dura- Fuimos preparados pero no nos imaginamos lo fuerte que iba a ser. Es una carrera de resistencia no sólo para el piloto y el copiloto, sino para el equipo que nos acompaña de abasto y para el vehículo. Cada etapa tiene diferentes pruebas y cada camino es diferente, los quince días que dura la carrera es de alta resistencia, creo que nuestra estrategia fue mantener siempre el ritmo y no acelerarnos, es por eso que tuvimos un bajo porcentaje de accidentes y problemas mecánicos”, contó Coffaro a los ecuatorianos amantes del 4x4 que se reunieron el sábado en el concesionario Casabaca de Los Chillos.
Y en medio de sus historias estuvo la del momento más crítico que vivieron. Fue su llegada a Perú, donde fueron puestos a prueba en las dunas, unas barreras naturales que no los dejaron ir sin antes demostrarle todo su poder: su auto se volcó. Este accidente, por fortuna, solo representó pérdida de tiempo, pues los pilotos salieron ilesos y la camioneta no registró ningún desperfecto.
“La Hilux es un excelente vehículo, apenas tuvimos 5 llantas bajas. Al finalizar cada etapa se le realizaba los chequeos y mantenimientos normales. Cuando nos volcamos la camioneta no sufrió mayor daño”, explica Coffaron ante la inevitable pregunta sobre daños en el auto.
Además de Coffaro y Meneses, quienes iban en la Hilux campeona, el equipo Azimut estuvo conformado por Eraldo Meneses, como periodista; Carlos Gutierrez y Alexander Geles, en otra Hilux destinada para logística; Gustavo Hernández y Orlando Narváez, en la tercera Hilux y encargados de asistencia mecánica. Y por último Adolf Meyer y César Lazaballete en el camión Iveco.
Nunzio dejó un mensaje especial: cuando uno cree y persigue sus sueños estos se cumplen. Y en el caso del 4x4, cuando se va en un Toyota, esos sueños se cumplen con más facilidad.